El verano en Torrevieja ofrece múltiples escenas para admirar: la laguna rosa, repleta de flamencos que van y vienen; el infinito del mar en calma con el sol brillando; y el atardecer que tiñe de naranja las montañas de sal. Curiosamente, a mediados de mes, dejamos de mirar un poco al mar para dirigir la mirada al cielo. Tras disfrutar de la luna de esturión que iluminó los cielos de la costa, la lluvia de Perseidas comenzó con fuerza.
Proyecto Mastral ha organizado actividades a lo largo de todo el año para preparar el esperado eclipse total de sol, que será visible en España el 12 de agosto de 2026, un fenómeno que no se ha visto en la península desde 1912.
La noche del martes fue perfecta para disfrutar de las estrellas que ofrece el calendario astronómico. Más de cien personas se reunieron en el Paraje Natural de La Mata, convocadas por Proyecto Mastral para participar en el evento Estrellas Solidarias.
Al llegar, el guía ofreció las indicaciones para disfrutar con seguridad de la velada. El atardecer fue un espectáculo: tonos dorados y rosados tiñeron la laguna mientras aves autóctonas sobrevolaban el lugar.
Aunque el cielo estaba algo nublado, las explicaciones de Rubén y su equipo sobre el eclipse, que no se ve en Torrevieja desde hace 116 años, parecían despejarlo poco a poco. En la explanada de observación, niños y adultos desplegaron sillas, toallas y cenas, compartiendo bocadillos y deseos bajo las Perseidas.
La temperatura, agradable pese a la canícula, junto al aroma de eucaliptos y pinos y el crujir de las hojas secas, añadió un toque de misterio. Las estrellas fugaces comenzaron a surcar el cielo de La Mata, mientras los fotógrafos afinaban el pulso para capturar cada estela en el instante perfecto.
Sin embargo, lo que realmente iluminó la noche fue la solidaridad: los asistentes reunieron una gran cantidad de alimentos no perecederos para quienes más lo necesitan. Un momento único que se despidió, como las estrellas fugaces, dejando un brillo que perdura y recordándonos que lo verdaderamente especial solo brilla cuando sabemos mirar.
Amanda S. Nova

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