A pesar de la noche fría y el viento, el Cristo Crucificado de los Salineros presidió el emotivo Vía Crucis hacia la Plaza del Calvario. La Cofradía del Silencio estuvo arropada por numerosos fieles y autoridades en un acto donde la música fue protagonista; el Coro Maestro Ricardo Lafuente entonó las estaciones y la Agrupación Coral Manuel Barberá interpretó "La Pasión de la Tía Tortas", manteniendo viva una de las tradiciones más íntimas de la ciudad.
jueves 16 de

