El Coro Sinfonía ofreció una actuación brillante que realzó el acto.
Un año más y ya van veintiséis ocasiones, el Ayuntamiento hizo entrega de sus reconocimientos con motivo del Día Internacional de la Mujer. Tan solo en el año que afectó la pandemia de la Covid-19 dejó de otorgarse este galardón en el que la mujer es la protagonista indiscutible y que pone de manifiesto que Torrevieja es una de las primeras ciudades de la Comunidad Valenciana que puso en marcha un departamento específico de atención a la mujer. En este 2026 el acto se celebró en el Centro Cultural “Virgen del Carmen”y lo abrió el Coro Sinfonía de la Escuela Coral con la dirección de Selena Cancino. Interpretó una de las habaneras más arraigadas de Torrevieja, la popular”Rosita” y la obra”Alfonsina y el mar” de Ariel Ramírez.
Por segundo año consecutivo la presentación corrió a cargo de Lisa Schinello y Francisco Reyes.
De la bodega Rubio al hotel Cano
Antonia Martínez Rubio, nació en Torrevieja el 05 de julio de 1.938. Desde niña ya iba con sus hermanas montadas en un carro a comprar el vino a Jumilla, y al mismo tiempo llevaban sal de Torrevieja. Tardaban varios días en hacer el trayecto. Viajes que hacían con su padre, para abastecer el negocio familiar, la Bodega Rubio que durante tantos años funcionó en Torrevieja.
Su padre falleció tristemente cuando tan solo contaba con 50 años y fue entonces cuando tuvo que ponerse al frente del negocio familiar.
Allí pasó muchos de los años de su juventud, y puso muchos vinos a los extranjeros que en aquel entonces llegaban a Torrevieja formando parte de las tripulaciones de los «vapores» que llegaban a recoger la sal.
Antonia Martínez Rubio representa a tantas mujeres de Torrevieja que han dedicado su vida al trabajo, la familia y el desarrollo de la ciudad.
Como siempre estaba trabajando en la Bodega, un vecino que la conocía desde siempre, al terminar de navegar, comenzó a quedar con ella en la puerta de la Bodega, para verse. Tras su noviazgo, terminó siendo su marido durante toda su vida, Francisco Montesinos Martínez «Paco El Cano».
Con el tiempo, su marido trabajó por su cuenta construyendo y siendo Maestro de Albañil, ella siempre le echaba una mano en hacer presupuestos y facturas. Cuando había que alquilar la casa en verano, como tantos torrevejenses, había que limpiar y moverse para alquilarlo. Con los años, pudieron ir construyendo pisos, con mucho esfuerzo, y ella se encargaba de limpiarlos todos en las quincenas y alquilarlos.
Tras el nacimiento de su cuarto hijo, abrieron una Ferretería, la Ferretería Cano y mientras que atendía el negocio sin saber mucho de herramientas, en la trastienda, hacía la comida para la familia, esperando a que terminara uno de sus hijos el Servicio Militar, para que él se ocupara.
A sus 52 años, como ella siempre dice, que ya no era edad para empezar otro negocio, con su marido tuvieron la valentía de abrir un Hotel de 28 habitaciones, el Hotel CANO. Lo hicieron desarrollando mucho trabajo y un gran sacrificio. Abrieron sus puertas el 29 de junio de 1.990 Un negocio, que con los años se amplió, doblando su capacidad. Atendiendo siempre desde la Cafetería, la limpieza de habitaciones, la recepción y llevando la lavandería interna del Hotel. En definitiva, todo el enorme trabajo que conlleva un Hotel y al mismo tiempo, enseñándose para ser una maestra de ello. La satisfacción de los clientes ha sido su mejor recompensa.
No dudó de ser ella la que se encargara de cuidar a su marido, cuando él empezó a tener demencia y además hacerlo durante tantos años como duró la enfermedad. Estuvo junto a él, hasta el último segundo de su vida.
A día de hoy, pensando en los 88 años que si Dios quiere, cumplirá el próximo julio, sigue yendo al Hotel cuando puede, para echar un ojo y supervisar que todo está bien.
Mujer incansable y todoterreno, con una gran fuerza para enseñarse y trabajar, día tras día. Ha logrado hacerse una gran profesional, en cualquiera de los trabajos que ha tenido a lo largo de su vida. Y todo ello sin olvidar que, al mismo tiempo, ha formado una gran familia con sus cuatro 4 hijos, 8 nietos, 2 bisnietos, y al mismo tiempo, desempeñando el papel de ama de casa, su otra gran pasión a pesar de las pocas comodidades que había antes. Cuando ella se casó por no haber, no había ni fregonas, ni frigorífico a la mano.
Y lo mucho que tuvo que trabajar, junto con su marido, para llegar a donde han llegado de la mano de su adorado «Paco El Cano».
Con la edad que tiene, viuda desde hace 4 años y viendo, como poco a poco, sus amigas, hermanas y vecinas, ya no están, piensa mucho en lo mayor que está.
Con sus 87 años todavía tiene ganas de seguir trabajando y es algo que inculca a todos. Ella es un gran ejemplo que merece un premio como Mujer Trabajadora, algo que ha alcanzado pasando siempre por todas las épocas que han hecho que Torrevieja se haya convertido en una gran ciudad.
Un completo vídeo con testimonios de mujeres profesionales de la sociedad local introdujo la entrega del galardón
Se proyectó un vídeo de testimonios de mujeres profesionales de la sociedad torrevejense en el que participaron Nadia Serrano, María Martínez, Eva María Atienza, Michell López, Natalia Juárez y Juana López Hoyos. Todas ellas dejaron sus vivencias y opiniones familiares y profesionales coincidiendo todas ellas en potenciar las capacidades de la mujer.
Lisa Schinello dio lectura a la declaración de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias con motivo del Día Internacional de la Mujer.
También se hizo pública el acta de la reunión de elección del premio Mujer 2026 y subieron al escenario Amparo Boj, Lolita Sánchez y Antonia Albentosa, que recibieron un obsequio de manos del alcalde, Eduardo Dolón y la concejal de Igualdad, Inmaculada Montesinos.
Acto seguido le fue entregado el premio a Antonia Martínez Rubio, de 87 años. Viuda de Paco El Cano, con quien fundó el Hotel Cano. Antonia comenzó a trabajar en la bodega Rubio de sus padres y después con el tiempo se convirtió en el máximo apoyo para su marido, Francisco Montesinos “El Cano”. Abrieron la Ferretería Cano, aunque de modo especial se volcó en todos y cada uno de los trabajos del Hotel Cano, una referencia de buen trato en un hotel familiar que goza de un gran cariño en Torrevieja.
El alcalde, Eduardo Dolón y la concejal de Igualdad, Inmaculada Montesinos hicieron entrega del premio a Antonia que hizo un gran esfuerzo por estar en la gala, ya que hasta el día anterior estuvo ingresada en el hospital por una afección en una de sus piernas. Subió al escenario en silla de ruedas, aunque en el momento de recibir el galardón utilizó un andador para poderse apoyar durante el acto.
Después el alcalde dirigió unas palabras en las que resaltó el papel de la mujer y sobre todo elogió la vida de entrega y sacrificio de Antoñita Martínez de la que dijo que representa a tantas mujeres de Torrevieja. La gala, celebrada por la mañana al coincidir con domingo, finalizó de nuevo con el Coro Sinfonía y la voz de Shani Ormiston que interpretó su canción “Brave”, la cual fue muy aplaudida por el númeroso público que acudió al acto.

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