Torrevieja no olvida a la enorme figura artística y humana que fue el maestro, Francisco Casanovas Tallardá, considerado como uno de los mejores saxofonistas del mundo y también uno de los mayores virtuosos de la flauta de todos los tiempos. Casanovas llegó a Torrevieja en 1970 para ponerse al frente de la Unión Musical Torrevejense después de una vida totalmente plena y apasionante que le llevó a formar parte del Gran Teatro del Liceo, de la orquesta de su amigo Pau Casals, a tener su propia orquesta con la que recorrió el mundo y con la que llegó a India, donde fue nombrado director del Conservatorio de Calcuta y fue maestro de grandes maestros como Zubin Mehta, el cual ha aceptado ser el presidente de honor de la comisión de actos del 125 aniversario del nacimiento de Casanovas que dieron comienzo el pasado fin de semana.
El primero de los grandes actos fue la apertura de una sensacional exposición que puede verse en la sala municipal Vista Alegre y que estuvo precedida por un responso ante la tumba del maestro en el Cementerio Municipal en la misma tarde del viernes 17 de enero. En la inauguración de la muestra estuvo el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, quien compartió sus vivencias con el maestro en la época en la que acudió a sus clases junto a su primo, José Francisco Sánchez.
El acto fue abierto por el Gerente del Instituto Municipal Joaquín Chapaprieta, Miguel Fernández, que contó en primera persona, como se “tramó” esta exposición antológica del Maestro y el por qué se le dio como nombre “Una vida de película”, ya que hasta aquel momento desconocía al personaje, y cuando el comisario le mostró la vida del mismo, pensaron que no se podía llamar de otra manera. Juan Francisco Cayuelas, comisario de la Exposición, biógrafo del maestro y uno de sus mayores especialistas, fue quien intervino más prolongadamente y ofreció un completo recorrido explicativo de la muestra y de la vida de Casanovas. Incluso se ha logrado con QR en el que se puede acceder a grabaciones de distintas épocas realizadas por Casanovas con diferentes instrumentos.
Los actos para celebrar el llamado «Año Casanovas» están programados hasta el próximo mes de julio, pero podrían ampliarse.
EMOTIVO CONCIERTO Y MESA REDONDA
El segundo de los actos del llamado «Año Casanovas», en el que ya ha empezado a conmemorarse el 125 aniversario del nacimiento del gran maestro, Francisco Casanovas, tenía lugar en la mañana del sábado pasado en los salones del Casino. Un buen número de personas para el horario y la jornada elegida, se dieron cita dejando entrever la importancia que tuvo y el cariño que se le profesaba en Torrevieja al Maestro Casanovas.
Fue una mesa redonda en la que previamente se ofreció un pequeño concierto de canciones, composiciones de distinta índole del propio Casanovas, bien durante su estancia en Torrevieja entre los años 1970 y 1986 o en sus etapas en la India, en su Cataluña natal o en Lliria, lugar desde donde emprendió el viaje para instalarse en nuestra ciudad. El concierto estuvo a cargo del más destacado organizador de estas conmemoraciones, Juan Francisco Cayuelas Grao a la flauta; José Francisco Sánchez Sánchez con el Oboe y Armando Bernabéu Andreu y Francisco Garres Pérez, ambos con el clarinete. Sonaron obras como «Perfume de Oriente», «Amor es un pajarillo» o la que el maestro titulo como «Corazón Torrevejense», incluida posteriormente en el poema sinfónico «Destellos». Una habanera que fue dedicada en su momento a Conchita Boj y que versionó su marido, el fallecido hace unos meses, Manuel Martínez Guirao.
Posteriormente tuvo lugar una mesa redonda en la que intervinieron, Cayuelas, José Francisco Sánchez y Armando Bernabéu y a la que se sumaron una de sus grandes alumnas, Antonia Quesada y el hijo del inolvidable, Narciso Yepes, el director y flautista, Ignacio Yepes. También se unió el nieto del maestro, Josep Casanovas y como moderador, nuestro compañero, Francisco Reyes.
Cada uno de los ponentes compartió sus vivencias y anécdotas con el maestro Casanovas. Para Juan Francisco Cayuelas, su biógrafo y uno de sus más aventajados alumnos, fue el profesor que le marcó el camino para su carrera. Pero también lo fue para Antonia Quesada que lo consideraba como un segundo padre o para Armando Bernabéu, que también le influyó notablemente en su formación. Casanovas fue un visionario con José Francisco Sánchez al que de muy niño ya vio que se convertiría en un gran oboista. Para Ignacio Yepes, hijo del prestigioso intérprete de guitarra, Narciso Yepes, fue además de su maestro “como si fuera mi abuelo”. Yepes se mostró orgulloso de haber repetido en su persona todo lo que fue Casanovas, director, docente y flautista. Josep, el nieto del maestro recordó su perfil familiar al que veían en determinadas épocas del año, aunque él tuvo la suerte de convivir bastante con su abuelo ya que incluso formó parte de la banda de la Unión Musical Torrevejense.
El siguiente acto conmemorativo será el próximo 31 de enero. Será en el Palacio de la Música con un concierto a cargo de componentes del Conservatorio de Torrevieja que lleva su nombre bajo el título, «La esencia de Casanovas en la música de cámara».

Dejar un comentario