La Purísima rodeada de cariño y devoción

La Purísima rodeada de cariño y devoción

Torrevieja vivió el día de su patrona, La Purísima Concepción, especialmente con los gestos y actos en los que la devoción popular se desbordó. La magna y solemne procesión fue una vez más el máximo exponente, viviéndose instantes que revistieron gran emotividad como cuando los portadores volvieron a la Virgen hacia el mar en las puertas del Casino. Todo un rito lleno de simbolismo que evoca la gran tradición marinera de generaciones de torrevejenses de todos los tiempos.

En ese momento la Concejalía de Fiestas ofreció un sensacional castillo de fuegos artificiales que este año fue disparado por la prestigiosa pirotécnia Hermanos Caballer de Almenara (Castellón), como es costumbre desde el recinto del puerto.

VITORES, PETALADAS Y APLAUSOS PARA LA PATRONA

A las ocho menos cuarto de la tarde asomaba por el dintel de la puerta de su templo la imagen de La Purísima, recibida a los acordes de la marcha real por la banda de la Unión Musical Torrevejense. Infinidad de personas presenciaron estos momentos y participaron como alumbrantes en el cortejo, formándose largas hileras a ambos lados de la calle. A su paso La Purísima fue recibiendo vítores, aplausos y petaladas de flores que caían sobre su paso que  cumplió un año desde que fue bendecido. Una de ellas se produjo cuando la virgen pasó frente a la fachada lateral del Ayuntamiento.

NUEVO BANDERIN «INMACULISTA» BENDECIDO EN LA MISA MAYOR

La procesión fue abierta como es tradicional por el charamitero que durante todos estos días ha recorrido las calles acompañando a los gigantes y cabezudos. Le seguía, tras la cruz parroquial, el recientemente restaurado estandarte de la Real Asociación Hijos de la Inmaculada y después el nuevo banderín inmaculista que ha realizado esta entidad con bordados de Perales y varal de Orovio de la Torre, ambas firmas de Torralba de Calatrava (Ciudad Real). La nueva pieza fue bendecida por la mañana en la Misa Mayor del Día de La Purísima por el párroco-arcipreste, José Antonio Gea.

Otros momentos de interés de la procesión, fueron el paso por la Plaza de Miguel Hernández o la llegada a las antiguas escuelas graduadas actual Biblioteca Municipal «Carmen Jalón», donde La Purísima recibió petaladas y salvas de pólvora a expensas de la Hoguera Molinos del Calvario y donde la Masa Coral «José Hódar» interpretó la habanera «A mi añoranza».

La procesión fue presidida por el Vicario Episcopal de zona y párroco del Sagrado Corazón de Jesús, Aurelio Ferrándiz, al encontrarse el párroco Gea indispuesto. La presidencia civil estuvo encabezada por el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, con presencia de ediles de todos los partidos políticos que forman parte de la corporación municipal. También lo hizo el presidente de la Real Asociación Hijos de la Inmaculada, Antonio Aniorte, quien pronunció unas palabras en la parte final de la procesión con las que quiso resaltar el trabajo realizado por la entidad, coincidiendo con la conclusión de su gestión al frente de la misma que ocurriá en los próximos meses.

Ya en las `puertas del templo tuvo lugar el tradicional canto de la Salve Marinera e Himno de la Inmaculada, adaptación de la obra «Valencia Canta», que estuvo a cargo principalmente de las sopranos, Nuria Maddaloni, Belén Puente y los barítonos, Víctor Alcañiz y Antonio Martínez Prieto. De esta forma se ponía el broche de oro a una jornada brillante de amor y devoción a La Purísima, madre de Torrevieja

GAEX SE VOLCÓ UNA VEZ MÁS CON LA DIANA

La jornada del Día de la Purísima comenzaba a las siete de la mañana con la tradicional Diana a cargo de la banda de Los Salerosos, que partía desde las puertas del Ayuntamiento, con piezas dedicadas primero a la Corte Salinera y después con canciones populares que hicieron que las miles de personas que acudieron se divirtieran a lo grande.

Uno de los momentos más esperados fue la parada en la sede de GAEX (Grupo de amigos exadictos), donde también estuvieron los gigantes, Lily, el Lobo y el Ogro. Allí se sirvió un macro-desayuno para el que los componentes de GAEX prepararon 120 litros de chocolate, 600 raciones de bizcocho, 1.200 paparajotes y 400 raciones de Mona. Contaron con la gran colaboración de Panadería Mudopan, Alimentos Solidarios. Fue sin duda el mayor acto de amistad y hermandad, todos unidos en torno a la mesa, de estas fiestas patronales.

 VIBRANTE MASCLETÁ

Que el disparo de una mascletá en la jornada de la víspera del Día de La Purísima es algo que ya ha calado entre los torrevejenses, es más que una obviedad. Un gran número de personas se distribuyó por los alrededores de la Plaza de la Constitución y calles aledañas, buscando un buen sitio donde poder ver y sentir el disparo de la pólvora en forma de mascletá. A juicio de una buena parte del público, puede decirse que la que se disparó el pasado domingo, puede que haya sido la más completa de todas las que se conocen en Torrevieja. Estuvo a cargo de la Pirotécnia Hermanos Caballer de Almenara (Castellón) y tuvo un final muy espectacular y rítmico tanto en la superficie como en las alturas. El alcalde, Eduardo Dolón acompañó a la Corte Salinera a que procediese al disparo de la pólvora, sucediendo a la música de la banda de Los Salerosos que alegró a su paso por todo el centro de Torrevieja y más allá desde las doce de la mañana hasta las dos de la tarde. Puede decirse que la mascletá 2025 fue un rotundo éxito.

EL PARQUE «ANTONIO SORIA» FUE UNA INMENSA PAELLA

Uno de los platos fuertes de las fiestas patronales fue como viene siendo habitual el Concurso de Paellas. Este año la Concejalía de Fiestas dividió el recinto del Parque «Antonio Soria» en alrededor de 500 parcelas que lo convirtió en una inmensa paella. El jurado presidido por el alcalde, tuvo que degustar hasta 80 arroces, que fue el límite que se puso en el concurso.

Toda la jornada contó con animación de Dj con la música más movida, haciendo divertir a miles de jóvenes que se integraron en la gran fiesta. Estuvieron  La Hornet, DJ Charri con Alcafly y de Luis López DJ.  La jornada de paellas fue una gran reunión de torrevejenses y visitantes que se ha revelado como uno de los grandes acontecimientos locales más destacados del año. No faltaron los gigantes y cabezudos y el ambiente fue de camaradería y unión. El dispositivo de seguridad fue amplio tanto dentro como fuera del recinto y la peor parte se la llevaron algunos jóvenes que tuvieron que ser atendidos por exceso de consumo de alcohol por los servicios sanitarios.

 PREMIOS CONCURSO DE PAELLAS FIESTAS PATRONALES 2025

1º Los Costeños

2º Los Salerosos

3º Los Roper

4º Masa Coral “José Hódar”

5º Sirla

Premio Especial Paco “El Mudo”: Rotary Club Torrevieja

*CONCURSO DE CAMISETAS 2025*

– Más chocante: Toda SP

– Mejor lema: Summer Vibes

– Mejor diseño: Torrevieja Radio

Magia e ilusión con “Lilí, un cuento de Torrevieja”

El Teatro Municipal acogió la representación de dos funciones de “Lilí, un cuento de Torrevieja”, una obra que se ha convertido en toda una tradición de las fiestas patronales desde su estreno en 2018. Niños y mayores disfrutaron con este cuento que comenzó en el puerto torrevejense, donde la protagonista, Lily, llegó buscando a un pescador amigo de su padre. Pero el mar, que a veces se porta como un travieso guardián de secretos, se había llevado aquello que la unía a nuestra ciudad. Confundida, Lily caminó hasta el paseo, donde se encontró con dos titiriteros que trabajaban con un Lobo y un Ogro, que eran muy divertidos y bromistas, y se unió a sus aventuras. Lily aprendió que no todo lo que brilla es tan amable como parece y que los sueños pueden perderse entre las olas, pero también pueden volver cuando menos te lo esperas.

El escenario de la Plaza se llenó de música y baile

El escenario de la Plaza de la Constitución se llenó durante el último fin de semana de fiestas patronales. El cierre vino de la mano del grupo asturiano «Puño de Dragón», que resultó una mezcla entre el pop-rock-folk de los años ochenta y ecos del rock argentino de los noventa. Días atrás subió al escenario el grupo «Stolen», que interpretó clásicos del pop-rock nacional e internacional, desde los años 70 hasta la actualidad, con una energía contagiosa que hizo bailar a todos. Al igual que el grupo “Conecta2”, que desgranó sus mejores temas. También hubo espacio para el baile de la mano de los usuarios de las Casas de la Tercera Edad y del Centro Municipal de Ocio, que exhibieron sus mejores coreografías en presencia de la concejal de Gente Mayor, Inmaculada Montesinos. Después se ofreció una chocolatada con bizcocho en la caseta de Alimentos Solidarios. 

Diversión con la charamita en la “Noche golfa”

La charamita salió durante todas las fiestas patronales, llenando las calles de Torrevieja de alegría y diversión. El plato fuerte fue la “Noche golfa”, la salida nocturna de los gigantes y cabezudos que como es habitual partió desde la puerta del antiguo Ayuntamiento. Lily, el Ogro y el Lobo, así como los cabezudos, recorrieron las calles al ritmo de la música de “Los Solfamidas” y escoltados por cientos de personas con ganas de bailar, cantar y dar lo mejor de sí. Los gigantes y cabezudos no defraudaron y dejaron al público con ganas de más, ya que a su regreso a la Plaza de la Constitución nadie parecía dispuesto a dar por finalizada la fiesta, que poco a poco se fue apagando. 

Una tradición con luz propia

La Charamita vuelve a llenar de alegría las calles torrevejenses

Susana Juan

En Fiestas patronales muchos son los torrevejenses que entonan, al paso de la Charamita, las melodías de la dulzaina y el tamboril “Serafina” y “Los garbanzos torraos”. La tradición continúa viva. 

Allá por los años 50 del siglo pasado, la llegada a los cines de la película Lili inspiró la joven que se hizo amiga del ogro y del lobo, interpretada por la actriz Leslie Caron. Los cabezudos, concebidos también a partir de personajes cinematográficos, se han encargado durante las últimas décadas, de continuar el legado y aportar alegría, cánticos, baile y diversión en las Fiestas patronales de Torrevieja. 

Más tarde, en la etapa de Rosa Mazón como alcaldesa, relata Armando Andreu que al acabar uno de los desfiles estaba la comparsa en la sede de la Unión Musical, con intención de coser y remendar la ropa. A la hora de trasladar a gigantes y cabezudos para la salida del día siguiente fue como surgió la primera ‘Noche golfa’. 

Para José Miguel Toro, así como para Belén Samper, “las Fiestas patronales eran el único reclamo festivo que teníamos de niños, en el que podíamos participar, desde el verano con la cucaña hasta Navidad”. Ahora, llevan a su nieto de cuatro años de la mano “porque queremos transmitirle lo que es nuestra tradición; la Charamita forma parte de nuestra identidad, simboliza el sentimiento de pertenencia que nos une a nuestro pueblo”. 

En términos similares se expresa Ramón Alcaide, sobre la afición de su hijo Naithan por la Charamita: “Para mí, es sentirme uno más del pueblo. Para Carmen es la continuidad de su infancia reflejada en su hijo. Para él, antes quería bailar con los cabezudos, ahora se ha vuelto ese momento de juntarse con los amigos y correr delante del lobo, el ogro y la Lili”.

—¡Aitor, Aitor! —Chilla Logan cuando se le acerca el gigante más gamberro. 

—Lilí es mi favorita, ya no me da miedo darle la mano. —Resuelve Gema a hombros de su padre. 

Cuando Marta Asensio era niña, su madre la llevaba a ver la Charamita. Trata de hacer memoria: “No, no recuerdo un solo año en que no la haya visto. De hecho, mi madre sigue viniendo. Es una de las pocas tradiciones del pueblo que quedan para hacer en familia. Mi hijo Noah tiene tres años y, de momento, lo he traído todos. Me encanta, me gusta mucho, y a él también”. 

Una de las habituales en los recorridos es Catalina. Su madre, Sherezade Ruiz, expone: “Queremos transmitir a nuestra hija el valor popular de esta celebración torrevejense tan cercana a nosotros. Cantar, bailar y caminar por nuestra ciudad rodeados de nuestros cabezudos a la vez que escuchamos la música, y, cómo no, ¡corretear detrás de los gigantes con emoción!”. 

Rubén Monzón, oriolano, ha visto a la Charamita por primera vez este año. Atento a la banda, a los cánticos, a los corros y al entusiasmo en la calle, dice sentirse: “Sorprendido; más que lo grande de las figuras, que por edad o por tamaño no me impresiona tanto, me llama la atención su humor. Plantean un juego cómplice. Sustos, cabezudos que te persiguen, niños que no tienen muy claro si reír o llorar. Todo esto, claro, con villanos y víctimas a los que corear como si de un equipo de fútbol fuese el tema. Le da un carácter muy especial que la hace divertida”.

A esos chiquitos que no saben sin reír o llorar se refiere Ainara Ferrández, quien, tras 16 años en la Charamita, asegura haber comprobado una realidad que se va repitiendo: “Muchos de estos niños lloran dos veces. El primer día porque tienen miedo y el último porque nos vamos”. 

En otras celebraciones populares, los desfiles discurren y el público, casi inmóvil, observa. Quizá una de las diferencias de la Charamita, y de sus principales valores, sea que permite participar. Los gigantes, cabezudos, el charamitero o la banda, no “pasan” por la calle, no se trata de una procesión al uso… Los niños forman parte del cortejo. No van disfrazados, no exhiben coreografías ni llevan micrófonos; sin embargo, son los co-protagonistas. También lo son las calles, el recorrido no es idéntico, cada día tiene un trazado distinto que incluye a los diferentes barrios, hay paradas de avituallamiento y saludos en distintos establecimientos vinculados a la historia de la Charamita. Una trayectoria amplia, en la que el sentido de escapar del lobo acaso sea que hasta cuando te sientes a salvo en la acera ha conseguido colocarse detrás y al girarte: sustico. 

En la grandeza que supone no dejar a nadie fuera de la fiesta tiene mucho que ver el liderazgo que ejerce la familia que actualmente es la raíz, flor y fruto, de la Charamita. José Antonio Ferrández Fructuoso abrió un camino que ahora, desde la humildad y sin buscar el foco, sigue Pilar Soriano. En el programa aparecen una docena de desfiles. Ella, se ocupa, cada año, de que sean algunos más. En su empeño por “llevar la Charamita a aquellos que no pueden ir a verla” durante la semana de las Fiestas patronales, por las mañanas, se desplaza a residencias de ancianos y sedes de asociaciones -como Apanee, AFA y ALPE-: “Es una alegría para mí ver que están ya esperando, que ponen la música, entramos, se levantan, nos cogen de la mano y bailan, pasamos un rato muy a gusto y muy emotivo en estos centros”. 

Sobre los planes para el futuro, se muestra prudente: “El año que viene, queremos ir al Hospital, a llevar la Charamita a los niños que estén ingresados. Más adelante, lo que podamos hacer será en la misma línea. A mí lo que me llena es ver a los niños contentos, ver que se lo pasan bien con la comparsa. Seguiré saliendo mientras viva, como hicieron mi padre y mi marido y sé que cuando yo falte lo harán mis hijos. Eso lo llevamos nosotros en la sangre; vamos todos a una”. 

Todos a una forman el círculo alrededor de las cabezas, en la puerta del ayuntamiento viejo, se agachan y a ritmo de Tony Ronald (‘Help, ayúdame’) saltan, giran y bailan, sin dejar de incluir a los más pequeños. Tienen claro que son los que heredarán una tradición que hoy sigue brillando con luz propia y atrayendo a quienes formamos parte de Torrevieja y sus Fiestas patronales. 

Hasta el año que viene, Charamita.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no se publicará.