Notas de primavera VIII: De las chimeneas y otros pequeños milagros

Notas de primavera VIII: De las chimeneas y otros pequeños milagros

Lunes de san Vicente. A las 12:34 minutos se va la luz. Vamos a comprobar si ha saltado el automático. No. Parece un apagón. Será en la calle, pensamos. Al rato nos damos cuenta que es en toda la ciudad. Un momento después que es en todo el país. Es entonces cuando recuerdo que en la cocina tengo un pequeño transistor que compré en los primeros días de la pandemia. Lleva pilas y enciende a la primera. Hasta que pasadas las 19h volvemos a tener suministro eléctrico, la radio es el único canal por el que nos llega algo de información. Y aquí la palabra información debería ir entrecomillada.

Curso de cine critico de la UNED, en Torrevieja. Presento y modero un pequeño coloquio con la película de Gus Van Sant Tierra prometida. Hablo antes con mi buen amigo el profesor J. Siempre es un placer charlar con él. Una de esas personas con las que puedes hablar de cualquier tema sin detectar un ápice de pedantería, más bien todo lo contrario. Él es quien ha organizado este interesante ciclo. Una amable pareja se acerca para contarme que leen todas las semanas mis anotaciones aquí, en Palabras enmarcadas, en el semanario Vista Alegre. No oculto mi emoción (y mi sorpresa) al saber que hay gente que no solo me lee, sino que les gusta lo que escribo. A veces, semana tras semana, mes tras mes y año tras año, uno tiene la sensación de escribir para nadie o para uno mismo. Es por eso que necesito y agradezco que de vez en cuando aparezca esa respuesta para saber que no estoy solo en la habitación, que no es el eco de mi voz lo que escucho. Mil gracias, amables amigos ya no tan desconocidos. Ahora sé que estáis ahí…al otro lado del papel y de la tinta.

Hay un riesgo cierto en edulcorar lo sucedido con el apagón. No nos hicieron ningún favor; nos dejaron (una vez más) a oscuras. 

Leyendo Un banquito de madera, de Jesús Montiel, anoto esta frase: “El árbol lo dice desde el principio de los tiempos: el invierno es un ingrediente de la flor”. 

En esta época digital, ver las imágenes de los operarios colocando la pequeña chimenea por donde saldrá la fumata del cónclave que ya está a punto de comenzar es algo…esperanzador. 

Grabo para TVT con mi buen amigo R. un programa / entrevista alrededor de la figura de mi padre. El emperador Marco Aurelio, en el primer capitulo de sus Meditaciones, hace una bellísima relación de todo lo que ha heredado, en cuanto al carácter y la forma de ser, de sus antepasados. Esa es la forma, agradecida y sincera, con la que uno debería dialogar con los que ya no están presentes o, mejor dicho, lo están de otra manera. 

En tiempos de internet, teléfonos móviles e inteligencia artificial…todos pendientes del color del humo que sale de una pequeña chimenea. Lo que demuestra que, en el fondo, ya se ha producido un pequeño milagro. 

Marco Antonio Torres Mazón

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