Notas de un diario. Estar ahí y no en otra parte.

Presentación de la revista de otoño de Ars Creatio y del fallo del concurso Una imagen en mil palabras en Torrevieja.

De Pessoa a Bob Dylan y de Dylan a Basho; de la Lisboa del Libro del desasosiego al genio de Dylan en el libro de Eduardo Jordá (Número cero) y de ahí, sin apenas transición, a los diarios de viaje de Matsuo Basho, maestro del haiku. Leer es viajar, perdernos en las páginas del tiempo y la memoria.

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Diez cosas que la Inteligencia Artificial no puede hacer (al menos de momento): 

1. Emocionarse al escuchar el Oratorio de Navidad de Bach.

2. Sentir el frío de una mañana de domingo temprano cuando vas camino de misa.

3. Sonreír al ver a un cachorro mover la cola.

4. Llorar con el final de Qué bello es vivir.

5. Mojarse los pies en una playa en otoño.

6. Mentir y tener remordimientos por la mentira dicha.

7. Equivocarse al coger un desvío (en sentido literal y también figurado).

8. Saber cómo está tu madre con solo oír su voz.

9. Alegrarse por encontrar un libro buscado durante meses o años.

10. Reírse de un mal chiste.

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Abro el cuaderno

de los buenos propósitos:

son mariposas.

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Amanecida 

con saltos de alegría:

es mi cachorro.

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Confirmación de E. Viernes de tiempo inestable, plenamente otoñal. Por fin logramos juntarnos toda la familia. Y casi estoy tentado de decir: es Él quien lo ha hecho, es un milagro patente. El sacramento adquiere así otra dimensión más y conviene celebrarlo como merece. Soy consciente de que ahora estamos en otra etapa y los riesgos, por tanto, son otros. Viviremos ese riesgo con la misma ilusión y confianza, porque Él es nuestro pastor y nada nos falta.

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Sala de espera:

el tiempo detenido

en el hospital.

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Las imágenes de Francia son lo suficientemente elocuentes como para andarnos con paños calientes. De hecho, podríamos decir que son, en parte al menos, consecuencia de esos paños calientes.

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Confirmación:

un nuevo amanecer

de luz y de agua.

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Encuentros Provinciales de Cofradías y Hermandades de Semana Santa en Almoradí. Fin de semana de compartir y de aprender. Me comenta mi querida A, presidenta de mi Cofradía, que ha observado cómo la gente compra unas flores en el puesto del mercado y entra en la iglesia para dejarlas a los pies de alguna de las imágenes puestas al culto. Y todo con la mayor naturalidad posible. La naturalidad de las cosas bellas, importantes y verdaderas. 

Momentos así, como estos Encuentros, refuerzan la experiencia de comunidad. No somos islas, como decía John Donnne. Mucho menos en cuestiones de fe. Poco a poco voy conociendo nuevas realidades y a las personas que las encarnan.

Domingo de celebración. Música, Eucaristía y comida de hermandad. Pienso en la alegría de poder estar ahí y no en otro sitio. Estar ahí como he estado siempre, desde que era un niño y viví el ejemplo de mi padre y otras personas (Ellas saben). Estar ahí…un regalo y un privilegio.