Encuentro Glorioso, Resurrección

alt="Momento del Encuentro del Domingo de Resurrección en la Plaza de la Constitución de Torrevieja, con las imágenes de Cristo Resucitado y la Virgen bajo una lluvia de pétalos."

PEDRO PAYÁ SE CONVIRTIÓ EN EL PRIMER SACERDOTE QUE RETIRÓ LA MANTILLA DEL ROSTRO DE LA PURÍSIMA

La Semana Santa torrevejense llegó a su zénit siguiendo el camino de su tradición. La mañana del Domingo de Resurrección, con la ayuda de un cielo luminoso y el rocío matinal, es el momento en el que tantos torrevejenses tienen en su memoria tantos recuerdos de un día feliz en el que la tristeza de los días de la Semana Santa se torna con la alegría de la escenificación de la resurrección en el momento en que, es desprendida la mantilla de luto del bello rostro de La Purísima Concepción, patrona de la ciudad. En este año 2025 la comisión de la Asociación Hijos de la Inmaculada encargó tal honor a una persona conocedora de la fe de los torrevejenses por haber estado durante 9 años como vicario de la Parroquia de la Inmaculada, actual párroco de San Esteban Protomártir de Alicante y director del Secretariado de Pastoral de Infancia y Juventud de la Diócesis de Orihuela-Alicante. Pedro Payá Gimenez dio muestras de su integración con los torrevejenses de muchas formas y de algún modo este honor ha sido un premio de Torrevieja a su persona. Payá se convirtió en el primer sacerdote en retirar la mantilla a La Purísima, lo hizo al mismo tiempo que rezaba y tan cerca como estaba tuvo el privilegio de ver como la Purísima sonríe en el momento de su encuentro glorioso con su hijo, el Santísimo Sacramento bajo palio, portado en esta ocasión por el párroco de la Inmaculada, José Antonio Gea. También fue mañana de estreno para el amplio grupo de costaleras del trono pequeño de La Purísima que, a las órdenes de Amparo Cos, llevaron en la totalidad de la procesión a la virgen dado que, a propuesta de una asociada de Hijos de la Inmaculada, resultó elegido que este día sean las mujeres y el día 8 de diciembre sean hombres quienes porten por las calles a La Purísima. En el momento del encuentro, con la Cofradía de San Juan Evangelista toda de blanco, incluida la imagen del apóstol, como testigo de privilegio, fueron lanzados miles de pétalos y aleluyas (45.000 unidades) con los dibujos de los ganadores del 7º concurso que fue convocado por las tres instituciones que se unen en esta procesión: Hijos de la Inmaculada, Hermandad del Santísimo de la Parroquia de la Inmaculada y la Junta Mayor de Cofradías. Sonó la polvora y la emoción se contagió entre las personas allí congregadas, muchas de las cuales a las siete de la mañana ya estaban apostadas en las calles Conccepción y Fotógrafos Darblade. Precisamente en esta mañana se estrenaron una serie de cubrevallas con los escudos de las tres entidades participantes. El tradicional recorrido de esta procesión tan emblemática de Torrevieja finalizaba a las puertas del Templo de la Inmaculada con los aplausos y vítores en el momento de la entrada de La Purísima.

MULTITUDINARIO VIERNES SANTO CON 19 PASOS EN EL SANTO ENTIERRO

Todo el centro de Torrevieja puede decirse que quedó tomado con la Solemne y Magna procesión del Santo Entierro de Cristo en la tarde, noche y madrugada del Viernes Santo con lo0s 19 pasos de las 15 cofradías que componen la Junta Mayor de Cofradías y por tanto la Semana Santa torrevejense. Tan solo quedó sin participar la imagen de Nuestro Padre Jesús Triunfante que solo realiza la procesión matinal del Domingo de Ramos. Varios miles de personas ocuparon la totalidad del recorrido de esta esperada procesión para cuya celebración se desplazan muchas personas de otras ciudades del entorno y de las urbanizaciones cercanas.

A las siete en punto de la tarde se abrían las puertas del templo de la Inmaculada Concepción para dar la salida al primero de los pasos, el de la Santísima Vera Cruz de la Convocatoria y Nuestro Padre Jesús en Samaria. Con celeridad, sin pausa, fueron incorporándose todas las cofradías y pasos de esta gran procesión que como es habitual alcanzó su momento culminante en el momento de incorporarse la Cofradía del Santo Sepulcro que fue portada a hombros de sus costaleros mientras que se escuchaban los cantos que interpretaban componentes de la Coral «Alcores» de San Miguel de Salinas y Coro «Maestro Ricardo Lafuente», con la dirección de Aurelio Martínez. Precediendo el paso de Jesús Yacente, escoltado por una vistosa formación de la Guardia Civil de Torrevieja, hermanos honorarios de esta cofradía, se encontraron los capirotes infatiles y adultos, así como más de medio centenar de mujeres luciendo la mantilla española. Entre ellas estuvo la pregonera de la Semana Santa torrevejense 2025, Rosa Cañón Rodríguez y la cofrade de honor, Encarnación Brotóns Parodi. También se sumó un nutrido grupo de caballeros con el velón tradicional de esta cofradía, titular del Viernes Santo.

La procesión fue una impresionante manifestación de religiosidad que recorrió toda la pasión de Jesucristo pero también de patrimonio artístico, de música y en general de belleza en la que participaron cientos de capirotes de todas las cofradías.

El paso de Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad fue quien cerró el cortejo que transcurrió durante algo más de tres horas y que estuvo presidido por el párroco de la Inmaculada, José Antonio Gea, así como por el alcalde de la ciudad, Eduardo Dolón junto a ediles del grupo popular y socialista y el presidente de la Junta Mayor, Francisco Beltrán.

SILENCIO Y PENITENCIA EL JUEVES SANTO

La salida a la calle del Cristo Crucificado de los salineros, siempre es algo muy seguido por muchas personas y también sinónimo de que se trata de la noche del Jueves Santo. Centenares de personas acudieron a las diez de la noche a las puertas de la Iglesia de la Inmaculada para asistir y presenciar la tradicional Procesión del Silencio. Como siempre fue la Cofradía de La Convocatoria la que abrió el cortejo que discurrió con las calles del itinerario a oscuras dado que el Ayuntamiento, como siempre, apagó las luminarias de las calles hasta el final de las procesiones previstas. La Cofradía de La Convocatoria destacó como siempre por cambiar el hachote por el farol que, además, este año cambió la parafina por la cera de siempre. También sustituyó el capirote por el verduguillo y el trono de la cruz cambió el centenar de rosas blancas de los días anteriores, por la misma cantidad de rosas rojas para estar en consonancia con el espectacular arreglo del Cristo Crucificado que fue donado este año por la familia Andréu-Huertas.

La salida del cristo a la calle fue acogida por las voces de la Coral «Manuel Barberá» que entonó «Oh Jesu Christe», con la dirección de Sergey Larkin. En la cabecera de la procesión se situó como viene ocurriendo desde hace unos años, la reliquia del obispo San Manuel González García, canonizado en el año 2016 por el Papa Francisco y que fue entregada a la Cofradía para su custodia.

Tras la imagen del Cristo se incorporó el paso de palio de María Santísima del Silencio con San Juan. 90 costaleras fueron sus pies  y sólamente dejaban en el aire el sonido de sus pasos. La Virgen del Silencio estrenó un pecherín que ha sido bordado por el torrevejense, José Negre, su vestidor. En él aparece un corazón, una alusión al quinto dolor de la Virgen, «María al pie de la Cruz».

Especial fue el paso de esta procesión por el callejón del Turco, en pleno corazón del barrio salinero del Acequión. Allí se rindió homenaje a uno de sus principales incondicionales y fundador de la Junta Mayor, Mariano Montesinos Torregrosa «El Gato». Una vez más la Casa de Andalucía de Torrevieja procuró a artistas que dedicaron saetas en este enclave de tanto sabor cofrade.

En la Plaza del Calvario, a las doce en punto de la noche, se iniciaba la procesión del Descendimiento de Cristo con la Cofradía de Nuestra Señora de La Piedad.  En el momento de iniciarse el cortejo de nuevo la Coral Manuel Barberá entonó la «Pasión de la Tía Tortas» y posteriormente entre las calles Azorín y Unión Musical Torrevejense interpretó la popular «Saeta» de Serrat con la letra de la poesía de Antonio Machado.

El pesado trono de La Piedad discurrió por la parte alta del casco urbano y estrenó nuevo recorrido al atravesar la calle Azorín  para visitar al fundador de la cofradía, Pedro Griñant Pérez. El cambio de trazado fue acertado y la nueva gestión de horarios entre la procesión del Silencio y la del Descendimiento, provocó que la afluencia fuera la mayor que haya registrado esta procesión desde su existencia. El grupo escultórico de La Piedad, de Miguel Ángel Casañ, traspasaba el dintel de la puerta de la Iglesia de la Inmaculada cuando pasaban algunos minutos de las dos de la madrugada.

VÍA CRUCIS DEL CRISTO DEL MAR

Un año más la Asociación Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús que preside Gregorio Navarro Bertomeu, organizó el Solemne Vía Crucis alrededor de la Plaza de Oriente con la Imagen del Santísimo Cristo del Mar en su Última Expiración, que salió a las calles en su tradicional Vía Crucis del Viernes Santo. Los costaleros estuvieron formados por un piquete de la Hermandad de Antiguos Legionarios de la Vega Baja, también acompañados por Mantillas Españolas de la Asociación Cultural Andaluza de Torrevieja y la Banda de Tambores de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad.

EL ENCUENTRO DE RESURRECCIÓN PUSO EL BROCHE FINAL A LA SEMANA SANTA EN LA MATA

Evaristo Perelló fue el encargado de retirar la mantilla a la Virgen

También Torrelamata vivió con gran fervor los días grandes de la Semana Santa con la participación de residentes y sobre todo muchos de los visitantes que estos días han pasado en la pedanía sus días de vacaciones.

En la noche del Jueves Santo tenía lugar la solemne procesión del Silencio, con las calles a oscuras y tan solo con el sonido del redoble de los tambores. Participaba la imagen del Cristo Crucificado, acompañado por sus cofrades luciendo hábito congregante, sencillo y austero. También lo hacía la imagen de la Virgen Dolorosa a hombros de costaleros con Fernando Cases como capataz. El cortejo fue presidido por el párroco de la Virgen del Rosario, Francisco Javier Parreño y se contó con la asistencia del alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón.

Ya en la mañana del Domingo de Resurrección tenía lugar la procesión del glorioso encuentro de las imágenes de la Virgen Dolorosa y el Santísimo Sacramento Bajo palio. En el momento en que estuvieron frente a frente en la Plaza de Santiago Gil, fue en esta ocasión el querido Evaristo Perelló Tévar el encargado de retirar la mantilla negra de la imagen de la Virgen. En ese momento sonó la pólvora, se derramaron cientos de pétalos de flores y se escucharon los aplausos, al mismo tiempo que la banda de Los Salerosos interpretaba la marcha real. Testigo de excepción fue San Juan Evangelista, cuyo trono volvió a estar portado por costaleras. De esta manera se ponía punto y final a las celebraciones de las procesiones de Semana Santa en La Mata.

alt="El Cristo Yacente procesionando escoltado por la Guardia Civil durante el Santo Entierro de la Semana Santa de Torrevieja."

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