Torrevieja y sus salinas se convierten en protagonistas de “Salitre”, el próximo cortometraje de Lucía Samper

Lucía Samper con su equipo de rodaje y actores

La cineasta torrevejense Lucía Samper ha regresado a sus raíces para rodar su cortometraje «Salitre», una obra cargada de simbolismo que pone el foco en la identidad local y en la desaparición de los oficios tradicionales. A través de una mirada sensible y contemporánea, la directora busca rescatar la memoria colectiva ligada a la sal, elemento clave en la historia de Torrevieja, y convertirla en un relato con vocación universal.

El proyecto nace precisamente de esa conexión personal con el entorno. “Las Salinas es algo que todos vemos en Torrevieja y que llama mucho la atención. Yo dije: quiero contar algo de ahí”, explica Samper. A partir de esa idea inicial, comenzó a investigar sobre los tradicionales barcos de sal, un símbolo muy presente en la ciudad, descubriendo una realidad preocupante: “Ya no hay personas que lo hagan. Era algo tan bonito que no podía caer en el olvido”. «Salitre» se adentra así en la herencia de los artesanos de la sal, un oficio que ha marcado durante generaciones la vida de la localidad y que hoy lucha por sobrevivir.

Más allá de la historia concreta de Torrevieja, la directora plantea una reflexión más amplia sobre la pérdida de identidad y de tradiciones: “El cortometraje cuenta la historia de Torrevieja, pero realmente es una reflexión sobre todos los oficios que se han perdido en España en los últimos años”.

El rodaje, desarrollado en las Salinas de Torrevieja, ha contado con un importante respaldo local. Samper destaca especialmente la implicación de quienes han participado en el proyecto: “La gente se ha volcado muchísimo. He conocido a personas geniales, como Vicente, un artesano que me ha enseñado a hacer un barco de sal. Para mí era importante convertirme en una artesana más para poder contarlo bien”.

En el apartado artístico, el cortometraje combina intérpretes profesionales como Vicente Gil y Guille Zani con talento local de la Vega Baja, aportando autenticidad al relato. Esta apuesta también se refleja en el uso del lenguaje y las expresiones propias: “Que Vicente Gil sea torrevejense ha enriquecido mucho el corto, por el acento y las expresiones”.

La obra también bebe de influencias del cine español más reciente, especialmente de directoras como Carla Simón o Alauda Ruiz de Azúa, referentes en ese cine íntimo y arraigado al territorio. “Me interesaba ese costumbrismo, esa conexión con los orígenes, que se note de dónde somos”, señala la directora.

Actualmente, «Salitre» se encuentra en fase de postproducción, con la intención de estrenarse primero en Torrevieja antes de iniciar su recorrido por festivales.

Todo apunta a que «Salitre» será no solo un homenaje a las raíces torrevejenses, sino también una llamada de atención sobre la importancia de preservar el legado cultural antes de que desaparezca.

Directora a punto de rodar escena con dos actores
Claqueta del cortometraje "Salitre"

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