La asociación cultural Ars Creatio presentó el número 55 de su revista digital cultura, correspondiente al verano de 2019, en un acto en el Palacio de la Música. Paqui Delgado, miembro de la junta directiva y del consejo de redacción de la revista, fue la encargada de anunciar al público los artículos. La portada, una pintura al óleo titulada ‘Sueños de verano’, representa un día invernal de tormenta en una localidad de Rusia, que materializa así paradójicamente el deseo de sol y de verano. Su autora, originaria del citado país, es la joven artista Alsu Davutova, gran admiradora de los cuadros marítimos de Iván Aivazovsky.
Además del clásico editorial, que anima a disfrutar de los luminosos días del verano, y de las noticias que van completando el pormenorizado relato de las actividades de Ars Creatio, este número cuenta con los trabajos de Francisco José García Nieto (uno de los ganadores del concurso «Una imagen en mil palabras» en su edición de 2018) sobre la apasionante historia de las máquinas que compiten en ajedrez desde el famoso Deep Blue hasta las actuales, imbatibles para una mente humana; de Francisco Rebollo, sobre tres patrones de cabotaje torrevejenses; de Juan Antonio Pujol, que se adentra en un terreno poco habitual (pero no desconocido) en él como la historia, con un documentado estudio sobre el Cuartel de Carabineros y la Batería Antiaérea de Punta Prima, con la subsiguiente reivindicación del lugar para posterior conocimiento de todos; la sensibilidad poética de Rosalía Estela Salas; y los variados relatos de Manuel Pérez García y Conchita Moreno Alonso.
El acto también contó con el recital “Madre España”, la poesía más combativa de Miguel Hernández. El recital se centró en poemas extraídos de sus tres grandes obras: “El hombre acecha” (1938), “Viento del pueblo” (1936-37) y “Cancionero y romancero de ausencias” (1938-41), que fueron declamados alternativamente, con su proverbial maestría, por los recitadores Andrés Iglesias y Paco Oliveros. El acto contó con la colaboración literaria de Jesucristo Riquelme y musical de Aurelio Martínez. José Miguel Toro se encargó de la coordinación y Antonio Ruz de la colaboración técnica.
